CELEBRACIÓN DEL ACTO INSTITUCIONAL DEL DIA DE LA CIUDAD EN SANLÚCAR DE BARRAMEDA

19/Octubre/2011
La alcaldesa destaca en su discurso el orgullo de ser sanluqueños y el reconocimiento merecido a los galardonados

Por cuarto año consecutivo y como cada 18 de octubre, se ha celebrado el Día de la Ciudad en el Auditorio de La Merced. Un solemne acto institucional en el que se ha homenajeado a personas y entidades que en el ejercicio de sus funciones y trabajos fomentan en la sociedad los mejores valores y sirven de ejemplo de constancia y esfuerzo para el resto de sus conciudadanos. La alcaldesa de la ciudad Irene García, acompañada por la Corporación Municipal ha sido la encargada de hacer entrega de las Insignias de Oro de la Ciudad y del título de Hijo Adoptivo de la ciudad de Sanlúcar de Barrameda a José Manuel Caballero Bonald.

Este año dichas distinciones han recaído en la profesora de danza Inmaculada Lobato, la empresa Embumar, el jugador de fútbol Manuel Agudo Durán 'Nolito', el catedrático Manuel Romero Tallafigo y el AMPA La Algaida del colegio Maestra Caridad Ruiz.
 
El discurso de la alcaldesa estuvo centrado principalmente en la crisis económica y la difícil situación del municipio, así como en el orgullo de ser sanluqueños “aquellos que nos pueden ayudar decididamente a soslayar los reveses que nos sacuden en estos tiempos, gente inteligente, amante de su tierra, trabajadora y optimista, que inventa las soluciones donde otros solo ven tierras yermas e improductivas, gentes orgullosas de poderosas respuestas ante el infortunio, de imaginativas réplicas, de un acopio patrimonial y sapiencia que puede competir con cualesquiera otras de la historia de la humanidad. Que nadie nos quite jamás nuestro orgullo de ser sanluqueños, nuestra dignidad de serlo. Nadie vendrá a auxiliarnos en nuestra lucha contra la actual penumbra económica, no somos sino nosotros los que hemos de levantarnos, no pedir, sino ganarnos con nuestro sudor el mejorar cada día”.
 
García tuvo asimismo en su discurso palabras de reconocimiento y agradecimiento para cada uno de los galardonados, las cinco Insignias de Oro de la ciudad y el Hijo Adoptivo José Manuel Caballero Bonald, “Enhorabuena a todos. Teníais hasta ahora ese reconocimiento no escrito de toda Sanlúcar, ese que encontrabais entre sus gentes en las calles, en las plazas, en los barrios; el silencio oficial ya se ha disipado, y el aprecio popular se convierte hoy en distinción institucional”.
 
- EMBUMAR (Embutidos Marineros). Defendido por Antonio Prats, portavoz del PA. Recogió la insignia, José Viva, gerente de la empresa.
 
En 1999 nace en el Puerto Pesquero de Bonanza, la empresa sanluqueña Embumar que ha conseguido ser la única en el mundo capaz de envasar productos del mar en embutidos. De la mano de José Viva, su fundador, la firma ha pasado de ser una pequeña habitación en el muelle de Bonanza a una empresa con unas renovadas instalaciones que aun así ya se quedan pequeñas para las alrededor de siete toneladas de producción diaria.
Embumar se dedica a la manipulación, conservación y venta de productos semitransformados de pescados y mariscos. El éxito comercial de estos productos se debe a los muchos años de trabajo en I+D, y a la filosofía de la empresa cuyas bases son la sostenibilidad y el aprovechamiento de los recursos pesqueros, dando paso a un producto de calidad sin conservantes ni aditivos y listo para consumir directamente.
En la actualidad comercializan huevas de merluza y bacalao, huevas con gambas, huevas de chocos, pulpos cocidos y enharinados congelados de pescado como cazón y adobos, así como atún y salmón en embutidos. Toda una novedad en el mercado del pescado que hizo que registraran la patente a nivel mundial, por lo que se aseguran la exclusividad en la elaboración y comercialización del producto.
Viva, ha sabido superar las adversidades de un emprendedor y poner en marcha un negocio novedoso y de éxito en el que ha ido siempre acompañado de sus trabajadores. Una plantilla que supera la treintena y que conforma un equipo humano indispensable para que, sin descuidar a sus actuales clientes, vuelvan a ponerse manos a la obra en I+D para sacar al mercado una nueva línea de productos.
Los productos Embumar están a la venta en casi todas las grandes superficies del país, los pedidos y clientes se multiplican cada año y la calidad de sus productos es cada día mejor. Son un ejemplo de innovación para la industria alimentaria andaluza y a la vez se han revelado como unos productos sanos y atractivos para el consumidor y para la cocina española de vanguardia.
 
- Manuel Romero Tallafigo. Defendido: Juan José Marmolejo, portavoz municipal del PP.
 
Conocemos la historia a través del legado de nuestros antepasados y de la labor investigadora que realizan de él los historiadores, en su mayor parte, en los archivos. Cuando abordamos un texto histórico, no estamos ante la realidad de ese pasado, sino ante una reconstrucción elaborada desde el presente. Reconstrucción realizada en base a una cierta información que nos ha llegado, incompleta y parcial, en mayor o menor medida, que es seleccionada, interpretada, relacionada y ponderada por un historiador o un equipo de historiadores. Es el proceso fundamental para conocer lo fuimos.
Uno de los más destacados especialistas de esta materia es el sanluqueño Manuel Romero Tallafigo, Catedrático de la Universidad de Sevilla especializado en Historia Medieval y Ciencias y Técnicas Historiográficas. Profesor de Paleografía y Diplomática, es director de los cursos de Archiveros y Master de Archivística de la universidad hispalense. Ejerció como Facultativo Archivero en el Archivo General de Indias de Sevilla durante más de una década, donde fue jefe de sección.
Premio extraordinario fin de carrera, ha obtenido también el premio de la Universidad a la Excelencia Docente, y en 2008 obtuvo el VII premio internacional de investigación Agustin Miralles Carlo por su obra ‘De libros, archivos y bibliotecas: Venturas y desventuras de la escritura’.
Autor de numerosos libros sobre archivos y archivística, bibliotecas y documentación, y de decenas de artículos en revistas especializadas, Manuel Romero Tallafigo ha realizado diversos proyectos de investigación y ha participado y dirigido contratos de investigación con empresas y administraciones, como la digitalización del archivo de la Cartuja de Jerez o el asesoramiento histórico para los contenidos de la sala histórica del Centro de Visitantes Fábrica de Hielo, por citar solo algunos.
También es un destacado investigador de la historia de su tierra. Así, y entre otros trabajos, sacó a la luz dos volúmenes de la ‘Historia Antigua y Moderna de Sanlúcar de Barrameda’ y las referencias de Juan Pedro Velázquez Gaztelu a las fundaciones de iglesias, conventos y ermitas de Sanlúcar, publicadas por la Asociación Sanluqueña de Encuentros con la Historia y el Arte (Aseha). En época más reciente conocimos el estudio del Privilegio Fundacional de Sanlúcar de Barrameda a Alfonso Pérez de Guzmán editado por el Ayuntamiento de Sanlúcar.
Ha impartido seminarios, ponencias y ha dirigido varias tesis doctorales. Es, como se puede comprobar por su gran labor investigadora, toda una referencia en el campo de la historia, y en particular de la archivística.
 
- Inmaculada Lobato Díaz. Defendido por Inmaculada Muñoz, tercera Teniente de alcaldesa
Inmaculada Lobato Díaz, bailaora sanluqueña desde jovencita y discípula de Matilde Coral, ha sabido compaginar su flamenco con el potencial terapéutico de esta disciplina. Estudió en el Conservatorio de Danza y Arte Dramático en Sevilla y en la Escuela Profesional y Superior de Danza “Matilde Coral”, perfeccionando sus conocimientos con profesores como Angelita Gómez y Manolo Marín. En la Universidad de Alcalá de Henares asistió al curso “Community Dance”, cuyo objeto es aplicar la danza como intervención social, unas enseñanzas que más tarde aplicaría ella misma con un rotundo éxito.
Desde 1992 y hasta la actualidad es profesora de danza española especialista en flamenco y directora del aula municipal de danza de Sanlúcar de Barrameda, en estos momentos gestionada por la asociación cultural “La Argentinita”, de la que es directora técnica.
Profesora en diversos cursos de baile tanto en España como en el extranjero. En Bosnia ayudó a las mujeres a superar las heridas psicológicas de la guerra gracias a la utilización del flamenco como terapia. Actualmente con el proyecto denominado “Con paz flamenca”, subvencionado por el Instituto Andaluz del Flamenco, esta sanluqueña imparte cursos de flamenco en Eslovenia, Croacia y Bosnia, ofreciendo terapia a 450 personas. Allí cultiva la forma más tradicional del flamenco y se dedica a los talleres y cursos para niños, mujeres maltratadas, adictas, o personas con trastornos mentales u otro tipo de problemas. Este proyecto ha posibilitado que el año que viene la asociación La Argentinita participe de manera activa en las actividades que se llevarán a cabo en Maribor (Eslovenia), para celebrar la capitalidad cultural europea.
Inmaculada Lobato recibe en 2008, los premios “Clara Campoamor” que se otorga a aquellas personas o instituciones que desarrollan un destacado trabajo en defensa de la igualdad y de los derechos de la mujer y “Mujer solidaria” en el apartado de Flamenco, otorgado por la ONG “Mujeres solidarias”.
Con unas posibilidades creativas que parecen no tener límite, esta artista lleva más de 20 años recorriendo los más distintos lugares, impartiendo clases, participando en espectáculos, compartiendo escenarios con las figuras del mundo flamenco. Con todo, siempre ha tenido en su tierra su punto de encuentro y el lugar vital donde desarrolla la mayor parte de su actividad.
 
- Manuel Agudo Durán, 'Nolito'. Defendido por Juan Marín Lozano, segundo Teniente de alcaldesa y portavoz de Ciudadanos independientes de Sanlúcar. Recogió la insignia Dolores Durán, abuela del futbolista.
 
Conocido en el mundo del fútbol como 'Nolito', Manuel Agudo Durán, fruto de la cantera futbolística sanluqueña, es uno de los deportistas más destacados del panorama internacional: en la actualidad triunfa en uno de los equipos con más historia del mundo: el Benfica.
Todos empezamos a dar patadas a un balón desde muy pequeños, pero no siempre lo hacemos con esa virtud con la que nacen algunos. Ese fue el caso de Nolito. Su abuelo, la persona que seguramente mejor lo entendió siempre, lo supo apreciar y lo llevó a la UD Algaida. De ahí dio su primer salto deportivo al Atlético Sanluqueño, donde coincidió con Jurado, otro deportista que triunfa en el mundo del fútbol. Manolo Moscosio supo sacar lo mejor de él, el Valencia vio sus virtudes por explotar y lo fichó. Nolito se fue al Levante español. Era su primera experiencia deportiva fuera de su tierra. Pero demasiado joven para verse lejos de los suyos, regresó a Andalucía, recalando en el Écija Balompié.
Allí se hizo con un nombre, pulió esas virtudes y comenzó a triunfar. Con todo, seguramente solo los mejores aficionados sabrían algo de él, hasta que le marcó un gol al Real Madrid en la Copa del Rey. Sería el colofón a una gran temporada en el equipo astigitano que le serviría para catapultarse, en julio de 2008, a uno de los grandes clubes mundiales: el FC Barcelona. Allí, en su equipo filial, destacó por delante de compañeros que hoy despuntan en la Primera División española.
Fue convocado con el primer plantel del Barcelona en muchas ocasiones, y justo hace un año, en octubre de 2010, debutó consagrándose así como futbolista de élite. Fue un debut nada fácil: debemos recordar que en el Barcelona se encuentran muchos de los mejores jugadores del mundo. Y entre ellos estaba Nolito.
Precisamente por esa dificultad de competir en la elite el jugador sanluqueño decidió emprender otro camino. Por él se habían interesado equipos de Italia, Turquía, Mónaco, Rusia y Portugal. Y por supuesto de España. El Betis, entre otros, también lo quiso. Nolito se decidió por un equipo luso y el pasado verano fichó por uno de los clubes históricos del fútbol mundial, el Sport Lisboa e Benfica, donde nada más llegar dejó su impronta marcando cinco goles en cinco partidos, algo que sólo había logrado en tierras portuguesas el inolvidable Eusebio.
En la actualidad Nolito da buena muestra de lo que es capaz con el balón en la Liga portuguesa y en la Liga de Campeones, donde se enfrenta a los grandes clubes de Europa. Delantero de gran calidad técnica, de él se destaca su audacia y su valentía, y que meta tantos goles como asistencias ofrece a sus compañeros. Imaginativo en el terreno de juego, fuera de él es humilde, noble y respetuoso.
Lleva a su abuelo Manuel en el alma, allá donde va, y con sus manos lo recuerda cada vez que consigue un gol. Con la atención que presta a su familia y a sus amigos muestra que son su mejor recompensa de vida. En Sanlúcar ya tiene una peña a su nombre y son muchísimos los seguidores que le animan juegue donde juegue.
Su trayectoria futbolística es el sueño de muchos niños sanluqueños, que desean poder alcanzar esa gloria de jugar entre los grandes equipos mundiales y poder devolver a los suyos el cariño que siempre le dieron.
Nolito es un ejemplo de cómo se pueden salvar las dificultades vitales con esfuerzo y trabajo, y sobre todo con cariño, consiguiendo abrirse camino en un mundo tan difícil y competitivo como el del fútbol.
 
- Comunidad educativa y en su nombre al AMPA del CEIP Maestra Caridad Ruiz. Defendido por Víctor Mora Escobar, portavoz del PSOE y primer teniente alcaldesa. Recogieron la insignia Ana María Fernández, presidenta del AMPA y Diego castro, director del centro.
 
El colegio Maestra Caridad Ruiz de La Algaida es uno de los mejores ejemplos educativos de la comunidad escolar española. Los premios y reconocimientos que le han sido otorgados recientemente, tanto por el Ministerio de Educación como por el colectivo nacional de asociaciones de padres y madres de alumnos, lo avalan. Pero queda especialmente claro en los buenos resultados escolares de sus alumnos obtenidos en los últimos años, que han ido mejorando de manera paulatina.
En la tarea educativa de los jóvenes participan tanto las familias como los enseñantes. Pero nunca por separado. Eso lo saben bien los que se dedican a la difícil y bonita tarea de enseñar, pero no siempre es posible transmitirlo de manera clara a los padres de alumnos.
En el colegio de La Algaida los profesores hicieron ver al resto de la comunidad educativa que esa labor de guiar y ofrecer las herramientas para que los niños de la zona afrontaran con garantías el futuro necesitaba una actitud diferente de los padres. Esa implicación de los padres de alumnos para conseguir una verdadera compensación educativa ha sido una tarea en la que ha trabajado la dirección del centro en los últimos años, hasta conseguir acercar los padres al colegio, promoviendo una relación continuada de toda la comunidad escolar con medidas novedosas. La escuela de padres, el club de lectura, las 'escuelas viajeras', fueron algunas de ellas.
Una vez puesta en marcha son los integrantes del AMPA los que tienen la iniciativa de proponer y planear actividades, consiguiendo entre todos que en los últimos años haya disminuido el absentismo escolar y que haya aumentado el rendimiento de los alumnos.
El buen trabajo que viene realizando en los últimos años le ha validado el reconocimiento nacional. La Confederación Española de Asociaciones de Madres y Padres de alumnos (CEAPA) ha concedido recientemente al AMPA La Algaida el segundo premio de su convocatoria anual por su propuesta para organizar actividades para compensar las desigualdades que la crisis provoca en las familias, como la apertura de la biblioteca del centro para las familias de la zona, sesiones de gimnasia de mantenimiento, cine forum o la ayuda directa a familias necesitadas de La Algaida. Todo ello siguiendo esa línea de compartir la tarea educativa. Y si llevar a cabo todo esto es ya de por sí complicado, si es difícil compatibilizar el día a día de nuestras tareas laborales con la de nuestros hijos, aún lo es más en Monte Algaida, donde la vida agrícola endurece aún más la puesta en marcha de estas iniciativas. Por eso la relevancia del papel del AMPA La Algaida.
Se podría decir que esa comunidad educativa es un ejemplo de cómo se debe encarar la vida estudiantil de los jóvenes, en la que la educación familiar y escolar deben ir de la mano porque los padres y los propios profesores son el ejemplo, el espejo, en el que se miran las chicas y chicos.
 
Manuel Romero Tallafigo realizó un discurso en representación de todos los galardonados y tras un intervalo musical denominado ‘La Manzanilla de Machado’ interpretado por Yolanda Rodríguez, una joven sanluqueña de dieciséis años, el delegado municipal de Cultura, José Antonio González, instructor del expediente de nombramiento de hijo adoptivo a José Manuel Caballero Bonald, realizó una pequeña introducción sobre su vida y obra de manera previa a la entrega del título por parte de la alcaldesa de la ciudad Irene García.
 
- José Manuel Caballero Bonald. Emerge entre los poetas de este principio de siglo XXI después de que su trayectoria de vate se prolongue durante seis décadas, esté jalonada de los premios literarios más importantes, y reúna los elogios de crítica, compañeros de profesión y público en general. Incluido en la nominada “Generación de los 50”, su relación con Sanlúcar se remonta a su niñez, cuando sus padres le llevaban a veranear, cuando, emulando a los personajes de su querido Salgari, protagonizaba correrías por el Coto a la búsqueda de aventuras. Esa relación perdura hoy en día. 
Caballero Bonald está unido a Sanlúcar y Doñana existencial y poéticamente. En Sanlúcar ha hallado a personajes de sus libros, como la Manuela de “Ágata ojo de gato”,por ejemplo. En Sanlúcar, confiesa, perdió el tren de su infancia que nacía y moría en el Barrio Alto y que serpenteaba entre viñas; en Sanlúcar conoció el miedo, recuerda, en forma de la monstruosidad que para un niño representa un hasta entonces desconocido camaleón. Y en Sanlúcar está, sin ambages, la tierra que más quiere en el mundo. Y también está una parte de él, en Bajo Guía, una modesta calle que personalmente eligió cuando le propusieron nominar una vía con su nombre.
 
José Manuel Caballero Bonald nace el 11 de noviembre de 1926 en Jerez de la Frontera, en la calle Caballeros, hijo de Plácido Caballero, cubano de madre criolla y padre santanderino, y de Julia Bonald, descendiente de la familia del vizconde de Bonald, filósofo tradicionalista francés.
 
Su relación con Sanlúcar fue muy temprana, desde su niñez, cuando pasa temporadas en esta ciudad, coincidiendo con sus primeros estudios, que cursó en el colegio de los Marianistas de Jerez, y con la Guerra Civil. Ya nunca se desligará de Sanlúcar.
 Su interés por la literatura le lleva a la facultad de Filosofía y Letras de Sevilla, donde se forma como filólogo, y donde, como ya había hecho en Cádiz, se relaciona con aquellos de igual vocación, los componentes de la revista “Cántico”. Su primer premio literario lo recibe en 1950, cuando obtiene el galardón “Platero” por su poema “Mendigo”.
 
En 1952 aparece su primer libro de poesía, “Las adivinaciones”, muy bien acogido en los ambientes literarios, y que obtiene un accésit en el premio “Adonais”. En la década de los 50 ven la luz dos nuevos poemarios, “Memorias de poco tiempo” y “Anteo”, en 1954 y 1956, respectivamente; a ellos se une “Las horas muertas”, en 1959, por el que obtiene el premio “Boscán” y el de la Crítica. Es un momento muy relevante de su trayectoria literaria, puesto que entabla relación con los poetas que serían llamados “grupo del 50. En 1962 ve la luz su primera novela “Dos días de setiembre”, que gana el premio “Biblioteca Breve” de la editorial Seix Barral; le sigue el poemario “Pliegos de cordel” y el libro de viajes “Cádiz, Jerez y los Puertos”. Entre 1969 y 1970 publica su poesía completa en “Vivir para contarlo”; además aborda el mundo del flamenco con “Archivo del cante flamenco”, álbum de seis discos y estudio preliminar, que obtiene el Premio Nacional del disco.
 
Dos nuevos galardones se suman en 1974 a los muchos ya recibidos cuando logra el “Premio Barral” (al que renuncia) y el de la Crítica, con la novela “Ágata ojo de gato”. En 1981 con “Toda la noche oyeron pasar pájaros” consigue el Premio “Ateneo de Sevilla”. Su actividad literaria prosigue en la década de los 80 con su antología poética “Selección natural”, con“Laberinto de Fortuna”, “Los personajes de Fajardo” y “De la sierra al mar de Cádiz”, entre otros. Continúan las distinciones, entre ellas el premio Plaza y Janés por “En la casa del padre” y el galardón “Ibn-al-Jatib”.
 
Ya en la década de los 90 aparecen la primera edición de la novela “Campo de Agramante”, el primer tomo de sus memorias, “Tiempo de guerras perdidas”,la antología poética “El imposible oficio de escribir”, sus poemarios “Diario de Argónida” y “Poesía amatoria”; obtiene un nuevo premio, el de Andalucía de las Letras, y es nombrado miembro de la Academia Norteamericana de la Lengua Española. Es en esta década cuando el Ayuntamiento de Jerez crea la Fundación que lleva su nombre y que desarrolla una gran actividad desde entonces. Es nombrado, además, Hijo Predilecto de Andalucía, primero, de la provincia de Cádiz y de Jerez, más tarde.
 
En la primera década del nuevo siglo ofrece a sus lectores el segundo volumen de sus memorias, “La costumbre de vivir”, y “Antología personal”. Su obra completa es publicada en 2004 en el volumen “Somos el tiempo que nos queda”; en 2005 aparece la antología poética “Años y libros” y “Manuel de infractores”, que logra en 2006 el premio internacional “Terenci Moix” al mejor libro del año. A este galardón se suma el Premio Nacional de las Letras al conjunto de su obra.
 
Más recientemente, en 2007, ha publicado la antología poética “Summa Vitae” “Poesía amatoria. Nueva edición aumentada (1952-2005)” y una nueva edición de Descrédito del héroe; en 2008 publica una selección de sus poemas, “Casa junto al mar”; en 2009, una nueva entrega de su poesía, con el título La noche no tiene paredes, y es galardonado con el Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca-Ciudad de Granada. En 2010 se publica “La novela de la memoria”, volumen que recoge sus dos libros de memorias, y en 2011 una nueva antología de sus versos aparece con el título “Ruido de muchas aguas”. Su ingente y aclamada producción literaria no termina. En unas semanas aparecerá su nueva creación poética, un libro que llega 59 años después de aquel “Las adivinaciones” con que abrió su majestuosa, sincera y brillantísima contribución a la literatura española o, sin más, a la literatura.
 
Caballero Bonald tuvo palabras de agradecimiento para la ciudad de Sanlúcar expresando que el único mérito que él acredita como escritor es “haber incorporado el condimento físico y moral de esta ciudad interpretado a mi manera a mi obra. Nunca he dejado de volver en busca del sustento del entramado de mi literatura y mi manera de escribir se lo debo a rincones de Sanlúcar, Jerez y Doñana, donde aprendí a ser el que ahora soy”.